Separa Enamoramiento de Amor

Muchas veces, confundimos El Enamoramiento con El Amor. Creemos que si no sentimos enamoramiento luego de años de relación, es porque el amor se acabó. A veces pasa al revés, si no sentimos enamoramiento al principio, entonces nunca podremos llegar a amar a esa persona. En otras instancias, pensamos de que el enamoramiento sólo o el amor sólo es suficiente para que una relación dure, y como dicen “amar no es suficiente”. Sin embargo, el sentimiento más consistente y garante de que una relación sea más sana y duradera es que haya verdadero amor. Pero, ¿cuál es la diferencia entre Enamoramiento y Amor?

El enamoramiento es un estado emocional/biológico cuyo origen está anclado en la procreación. Cuando lo sientes, todo tu ser se involucra en él, es categórico y holístico, invade tu cerebro y tu cuerpo, y te lleva de las narices. Según la mayoría de los expertos en el tema, dura un tiempo (un año, poco más poco menos, salvo honrosas excepciones) y tiende a declinar y a extinguirse. A veces quedan brasas a veces sólo cenizas.  

El amor es un conjunto más estable y regular de tres elementos: Eros (atracción, erotismo, sexo, deseo), Philia (amistad, comunicación, compartir proyectos, alegría) y Ágape (ternura, compasión, dulzura). Los tres elementos en cantidades distintas y elegidos por cada pareja, pero para que haya un amor completo (jamás perfecto) deben estar los tres. El deseo te empuja, la amistad te hace pensar y la compasión se anuda altruistamente al otro. Hay algo de razón y de razonable en el amor, a diferencia del enamoramiento que es un terremoto grado diez.

Enamorarse como tal no es malo, la cuestión es saberlo diferenciar del amor, para que no caigamos en la trampa del enganche al principio de una relación y confundamos pensando de que quizás es amor y ya es hora de casarse o establecer algo serio. No necesariamente hay que esperar a amar pensar en algo serio, es que si lo que hay es enamoramiento, lo recomendable es ir al paso, seguir conociéndose y ver hacia dónde nos lleva emocionalmente la relación.

Analizarse durante la primera fase de la relación es importante.

Tiempo para ti

Convivir no es una tarea fácil y menos aún cuando nos hemos propuesto no dejar a nuestra pareja. Todos necesitamos un tiempo para nosotros, para seguir disfrutando de aquellas cosas que nos hacen sentir bien y en las que, por diversos motivos, nuestra pareja no participa. Pertenecer a un grupo, ir a determinados conciertos, charlar con amigos, etc., son actividades a las que no tienes por qué renunciar. Si las mantienes, te seguiras enriqueciendo y, si tú te sientes a gusto, aumentará la probabilidad de que la relación con tu pareja siga funcionando.

Se recomienda que al principio de la relación hacerle saber tus gustos, preferencias y necesidades. Hablar por ejemplo, de cómo van a manejar el tiempo libre, sobre cómo se va a organizar, con quién se va a compartir, si cada uno se reservará un tiempo para sí mismo, etc. Claro que cada pareja deberá elegir las actividades que ayuden a sentirse bien.

Construirse Uno Mismo

El principal responsable de la persona en quién te conviertes eres tú mismo, ya que solo tú puedes lograr la madurez psicoafectiva. Para ello se requiere un entrenamiento básico para conocer tus capacidades, recursos y habilidades necesarias para lograr aquello necesario en situaciones que requieran un gran esfuerzo para afrontar con éxito las duras y complicadas pruebas a las que va a someterte la vida.

Es bueno que adoptes los hábitos adecuados que te faciliten conseguir el logro de tus objetivos. Has de tener claro que para conseguir tus metas debes llevar a la práctica aquello que ya hayas desarrollado en tu proceso de realización personal: la serenidad, el autocontrol, el sentido del humor y la capacidad de afrontar las adversidades que surjan en tu vida.

El auténtico arquitecto de ti mismo eres solo tú, luego habrás de aprender de las dificultades y, con esperanza, construir a tu medida tu esquema vital. Descubre el poder que hay en ti mismo para crecer, gestionarte bien ante los problemas y progresar ante los obstáculos que encuentres en tu camino. Confía en ti mismo.

“PUEDES CREAR UN SISTEMA ABIERTO QUE TE PERMITA CAMINAR BIEN POR LA VIDA. NO SOMOS RESPONSABLES DE MUCHAS DE LAS COSAS QUE NOS SUCEDEN, PERO SI DE CÓMO RESPONDAMOS A ELLAS”

Publicado originalmente el miércoles, 8 de febrero de 2012 en: http://radiobobath.blogspot.com/2012/02/construirse-uno-mismo.html

Informarse, paso importante para la superación de la DE

No importa si no sabes aún como salir de esa situación dolorosa en la que estas, no importa si no esas segura de lo que te sucede exactamente o cuál es el origen de tu aflicciones emocionales, no importa si aún no tienes tiempo o dinero para ir a un especialista para ayudarte a superar la Dependencia Emocional; a veces, el solo hecho de estar informado, leyendo sobre el tema, da una sensación de claridad del panorama y cierta validación de lo que te ha estado sucediendo, le ha sucedido y le sucede a millones de personas en el mundo, no estas sola y no estas loca.

Hace años cuando no tenía idea de lo que era Dependiente Emocional, llegó a mis manos un libro llamado “Mujeres que aman demasiado” de Robin Norwood, sentí que abrió mis ojos, me sentí validada y eso que en aquel entonces aún no había recibido terapia. Ni siquiera estaba completamente segura de que era DE, el sólo hecho de leer sobre el tema y leer sobre esas historias en el libro, me ha ayudado a validar muchas de las cosas que me pasaba porque me sentí identificada con muchas de ellas.

En la fundación DEAN entendemos la importancia de la validación y es por eso que con el grupo de apoyo virtual, podemos llegar a muchas personas de cualquier parte del mundo que necesiten expresarse e informarse sobre el tema. Se publican artículos y vídeos, así como ideas para los pasos a tomar para ir superando la DE. Además, contamos con la interacción con otras personas mundo real, compartiendo sus historias. Eso amiga ayuda mucho y no tienes idea cuánto ayuda es el sólo hecho de leer a otras personas atravesando por lo mismo, da mucho alivio al alma, uno se siente como parte de algo así sea algo triste y ayuda a que uno vaya más allá de conocer sino de tener el poder de hacer algo al respecto.

Deseo de corazón que se una al grupo en Facebook y participe leyendo y comentado en los artículos del blog, los vídeos en Youtube publicados y los libros en Amazon cuyo dinero recaudado va a la fundación para ayudar a continuar con nuestro trabajo honrado y te beneficies de las lecturas que han sido escritas con mucha investigación y sobretodo amor por ayudar a sanar a nuestro prójimo.

Esta entrada fue publicada el 13 de junio de 2019, en Terapias.

Si tu estas enfermo, no importa, si yo lo estoy, te debe importar.

Todos en algún momento nos enfermamos de algo. Pero, cuando se es Dependiente Emocional, por lo general nos sentimos solos o no comprendidos por las mismas personas que hemos estado cuidando cuando estaban enfermos. Por lo general, no siempre, pero la mayoría de las veces, esto ocurre cuando estamos rodeados de personas con Trastornos de la Personalidad. En el vídeo explico un poco por qué ocurre éste tipo de dinámicas.

 

Cuidado de tí misma/o

Es sumamente necesario y urgente el cuidado de uno mismo cuando está luchando para superar la Dependencia Emocional. Ya es suficiente el tiempo (que fue bastante) el cuidar de los demás y dejar nuestras necesidades a un lado. Si seguimos ese camino, la meta de superar la DE será imposible.

Estuve leyendo un libro llamado “Características de la Co-Dependencia” de Hilda Beatriz Salmerón García y quise extraer una parte donde habla de los principios básicos para cuidarse uno mismo para la superación de la Dependencia Emocional. Voy a ampliar Dios mediante el resto del contenido del libro en otra oportunidad, pero ahora quiero compartir lo siguiente que creo que será una guía para comenzar o continuar el proceso de sanación.

A continuación la lista con una explicación de cada uno:

  1. Ten un romance contigo misma; es simplemente quererse uno mismo, amarse, respetarse, valorarse y consentirse. Se trata de aceptarse y agradecer los dones que Dios nos dió y más que amar, valorar cada aspecto de nosotras. Querernos tal cual con nuestros defectos y virtudes.
  2. Aprende el arte de la aceptación el cual tiene 5 etapas: Negación, Ira, Regateo, Depresión, Aceptación. Al principio a todas nos pasa que negamos que algo anda mal aunque podemos tener sospechas, pero luego una vez que nos damos cuenta, nos molestamos no sólo por todo el daño que nos han hecho sino lo que nos hemos hecho a nosotras mismas, el tiempo perdido y las cosas que permitimos en nombre del amor. Luego, cuando pensamos que vamos hacia adelante, nos vamos para atrás otras vez dudando de qué tan mal estamos y buscamos minimizar lo más que podamos nuestros problemas. Pero luego, nos rendimos y caemos en profunda depresión, sintiendo que nuestra vida no vale, que no hay esperanzas, que no podemos hacer nada o no sabemos qué hacer, etc. Luego, finalmente aceptamos que tenemos un problema, debemos buscar ayuda y comenzar el largo viaje hacia la Independencia Emocional.
  3. Siente tus propios sentimientos, asume la responsabilidad de tu yo emocional; tus sentimientos son tuyos y de nadie más, nadie puede evitar lo que siente, sólo controlarlos, saberlos manejar luego de asumir lo que sentimos y aceptarlos. No permitas que nadie te diga cómo deberías sentirte o lo que debes o no debes sentir, no debemos culpar a otros por los resultados de nuestras emociones o sentimientos.
  4. Fíjate metas: Al hacer ésto, nos ayuda a ver la vida como un paraíso de esperanzas, fijar metas que queremos cumplir es como fijar la vista hacia la luz al final del túnel y alcanzarlo. Nos ayuda a seguir adelante, es tener un propósito para vivir. En otras instancias, nos permite estar ocupadas y no estar tan pendientes de los demás.
  5. Mejora tu comunicación; muchas veces las DE tenemos pobres herramientas comunicativas, debido a la inseguridad, falta de confianza y baja autoestima. A veces hablamos muy bajo, titubeante o como niñas asustadas. Hay que practicar además la comunicación asertiva. Hay que investigar al respecto e ir practicando poco a poco. Una idea sería grabar un audio con el teléfono y oírnos, oír cómo sonamos y ver cómo mejorar. No se trata de crear algo falso, sino desde nuestra propia naturaleza y personalidad, aprender a tener más confianza y aprender a comunicarnos de manera que nos escuchen y sepan nuestras ideas.
  6. Pon límites: cuando se sufre de DE tenemos pocos o ningún tipo de límite. Permitimos que otras personas, sobretodo las tóxicas violen nuestra soberanía afectiva, permitiendo que nos humillen, maltraten, abusen psicológica y a veces hasta físicamente, no respeten nuestros deseos, sueños, voluntades, limitaciones, etc. Poner límites es clave para comenzar a dejar fuera de nuestras vidas aquello que no nos favorece. Eso incluye, si es necesario, alejarnos de ciertas personas.
  7. Cuida tu físico; no se trata sólo de hacer ejercicios o actividades físicas para mantenernos activas, también se trata de dormir suficiente, comer saludablemente, tomar vitaminas, descansar cuando sea necesario, tratar de mantener un estado emocional más equilibrado mediante la meditación y respiración consciente y realizar chequeos médicos.
  8. No beses sapos esperando príncipes; o ranas. Tanto hombres como mujeres debemos dejar de idealizar a las personas, más aún si desde el principio nos muestran quiénes son. Buscando siempre salvarlos o poner cualidades que no tienen con la desesperación de crear la “pareja perfecta” o la “pareja ideal” cuando en realidad, nunca va a pasar porque esa persona es como es. Hay que sanar y luego ir atrayendo personas más sanas en nuestras vidas y no atraer personas tóxicas y luego esperar que por arte de magia o por la “fuerza de nuestro amor y devoción” vayan a cambiar. Acepta la realidad. Si no te conviene, sal de ahí y sigue adelante.
  9. Deja de tratar de confiar en quien no confías Aprende a ver a la gente con claridad; eso pasa en el ámbito laboral, familiar y amistad. Muchas veces, por la falta de confianza en nuestros propios instintos, buscamos alejar lo que sentimos o vemos de los demás, y hacemos todo lo opuesto. Por ejemplo, conoces a alguien, la persona no es honesta, pero siempre le damos una “décima oportunidad” pensando que algún dia van a decir la verdad. Si no confías en alguien porque te demostró que no es de fiar, acepta y pon límites. Deja de poner excusas por ellos.
  10. Aprende a vivir y a amar; aprender a vivir significa disfrutar de las cosas que te gustan y agradan, rodearse de personas amorosas que te quieren y aceptan, amarlos de vuelta y compartir. Vive tus sueños y aventuras, aprender cosas nuevas, salir o viajar, hacer manualidades o cocinar o lo que sea que te llene y te haga sentir orgullosa de tí misma.

La lista anterior no sustituye una atención profesional de un psicólogo o psicóloga, es sólo orientativo y complementario. Es una ayuda para ir sanando y superando la DE.

Pensamientos negativos que nos atan a la Dependencia

La Dependencia Emocional es un trastorno muy difícil de superar ya que requiere de liberarse de muchos patrones de conductas y pensamientos instalados en nuestro sistema de creencias y formas de ver el mundo. Entre las cosas que debemos superar es la forma como pensamos sobre muchas cosas, por ejemplo, pensamientos negativos que producen alta toxicidad e infelicidad. Nos tienen como en un limbo de ir y venir sin fin.

De acuerdo a Walter Riso, destacado psicólogo y escritor, en su libro “Guía Práctica para vencer la Dependencia Emocional” ha señalado 4 pensamientos negativos que nos mantienen atadas a la Dependencia Emocional y que debemos superarlas para lograr el desapego. Dichos pensamientos son los siguientes:

1. “No puedo vivir sin él o ella”:
¿Realmente no puedes? Te sorprendería saber la cantidad de personas que lo logran. Quizás pienses que eres débil y necesitas alguien más fuerte que se haga cargo de ti. El pensamiento: “No puedo vivir sin mi pareja”, es derrotista y muestra una clara falta de autoestima. Si piensas así, el otro hará de ti lo que quiera. Tendrás un amo que te manejará como un títere. Sí es posible vivir sin él o ella, sólo es intentarlo. No digo que no duela, pero con el tiempo, gracias al duelo, descubrirás que sí puedes y que incluso podrás sentirte “liberado” del peso de un ex que ya no aporta nada. Todos pueden. Todos se recuperan. Piensa en tu primer amor y recuerda cómo hubieras dado la vida por él o ella y, sin embargo, hoy sólo es un recuerdo más, plano y casi insulso. El miedo se vence enfrentándolo. No te subestimes, eres capaz, ten confianza en tu
fortaleza, te sorprenderás cuando te encuentres cara a cara con la situación temida. Respétate, no te humilles suplicando amor o protección. Eres un ser libre e independiente. Estar enamorado no es estar esclavizado.
2. “Nunca encontraré otra persona igual”:
Las hay, y muchas. Para descubrirlas hay que soltar amarras y correr el riesgo. Atreverse, exponerse. Amar es para valientes. Pero debes tener en cuenta que las parejas no vienen listas de fábrica. Cada quien va acoplándose a la otra mitad. Somos piezas de rompecabezas distintos que deben limarse para poder coincidir y hacer clic. El amor no es un proceso acabado y definitivo, siempre está reinventándose a sí mismo. Por eso, la palabra “amando” describe mejor la realidad que la afirmación “te amo”. La nueva persona que entre a tu vida se amoldará a ti y tú a ella, aprenderá lo que te gusta y viceversa. Cada uno sabrá qué hacer para que el empalme sea exitoso. No hay nadie imprescindible. Recuerda: la nueva relación, tú la inventas a tu amaño. La construyes a tu buen querer y entender. Y esa es la buena noticia: depende de ti.
3. “Creo que ya no me quiere”:
No sé si tienes razón o no. Quizás sea verdad que no te quiere, pero lo ideal es salir de dudas. Si es verdad, aprende a perder y retírate dignamente, mutis por el foro. Y si no es así, deberás modificar tus interpretaciones erróneas y tus sesgos cognitivos: estás viendo o sintiendo lo que no es. En esto debes ser realista, porque lo que te matará es la duda. Haz una lista de lo que necesitas para sentirte amado y confronta la situación. No te quedes de brazos cruzados lamentándote. ¿Es ilusión tuya? ¿Te estás imaginando el desamor del otro o en verdad es así? Esa es la clave. Ver lo que es,
crudamente y sin anestesia, y actuar en consecuencia. Quita el “creo”. Responde con certeza: ¿Te ama o no te ama? Repito: y si confirmas que no te ama, pregúntate qué haces allí. El amor no se mendiga. Empaca y vete. Es mejor un sufrimiento digno, que una falsa calma donde has tenido que humillarte.
4. “Necesita alguien mejor que yo”:
Si te menosprecias, nunca estarás bien con nadie. Y si crees que tu pareja es un ser especial, menos. En una relación debe haber un balance entre cómo nos percibimos a nosotros mismos y cómo percibimos al otro. Debe haber cierto equilibrio. Si consideras que el otro es un semidiós, te sentirás mal. Y si crees que eres un ser por encima de lo normal, sufres de narcisismo. Las personas con baja autoestima suelen pensar que sus parejas les están haciendo casi que un favor queriéndolas. Siempre se sienten por debajo y subestiman sus propias capacidades. Sin caer en el narcisismo, nunca has pensado: “¡Qué suerte tiene mi pareja de tener una persona como yo!”. No porque seas genial, sino porque eres una buen ser humano, que es lo que vale a la hora de la verdad. Y si tu media naranja cree que “merece” algo mejor, mándalo a la porra. En el amor hay que saber cuándo no vale la pena seguir luchando. Tú no quieres que te amen con lástima o como si te hicieran un favor. Si no te aman bien y con admiración, es preferible estar solo o sola. Pensar que uno es “poco” para la pareja es un error porque esto no se mide así. Podrías decir que son incompatibles, pero no que eres “menos”. Grábate esto a fuego en tus neuronas: no puedes amar si no te quieres a ti mismo.